NOCICEPCIÓN

Las neuronas tienen ubicado su cuerpo en el ganglio de la raíz dorsal de los nervios espinales y craneales ubicado por dentro del canal espinal, pero por fuera del neuroeje.

La inflamación periférica hace que se produzcan tanto sustancia P como receptores opioides por las células del ganglio de la raíz dorsal y se transporten hacia la periferia y hacia la médula espinal; a su vez, luego de la estimulación con Interleuquina 1 al linfocito o con hormona liberadora de corticotropina al macrófago o al monocito, éstos liberan péptidos opioides que al unirse a los receptores disminuyen la liberación de neuropéptidos excitatorios tales como la sustancia P. (Los opioides exógenos tienen la misma acción).
Un componente simpático mediado por la dopamina y un componente eicosanoide regulado por la ciclooxigenasa y la lipooxigenasa productoras de prostaglandinas y leucotrienos, componentes que amplifican la inflamación y junto con el potasio, la serotonina, la bradicinina, la histamina y la Sustancia P, liberados neurogénicamente por el nociceptor, generan la transducción química y eléctrica de la neurona nociceptiva y de las neuronas vecinas.
Pero el panorama se complica aún más, ya que al mismo tiempo que las neuronas sensitivas transportan mensajes en forma ortodrómica (aferentes) a través de las fibras A delta y C; también transportan receptores para opioides endógenos en forma antidrómica (eferentes) que favorecen la analgesia y el efecto preponderante será aquel que sea más intenso y persistente en el tiempo. Eso quiere decir que el sistema nervioso tiene la capacidad para amplificar o disminuir la intensidad de las señales aferentes dolorosas aún en la periferia, dependiendo de la intensidad del estímulo, de la persistencia de este y del estado del medio ambiente humoral local

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